La mariquita y la canción del río

La mariquita y la canción del río -Hormitrópolis

Resumen: Una cigarra que siempre navega con su guitarra descubre a una pequeña mariquita en apuros en medio del río. Con la ayuda de unos gorriones atentos, intentará ponerla a salvo antes de que la corriente la arrastre más lejos.

Edad: 4-6 años · Tiempo de lectura: 4-5 minutos · Categoría: Pequeños Lectores

Cerca de Hormitrópolis corría un río tranquilo que brillaba mucho por las mañanas. A veces parecía de cristal. Otras veces parecía una cinta azul moviéndose entre la hierba y las flores.

Por aquel río solía pasear una cigarra a la que todos conocían por la misma razón: nunca iba sin música.

Llevaba una guitarra pequeña, silbaba mientras caminaba y, cuando el día estaba despejado, se subía a una barquita de madera para dejarse llevar despacio junto a la orilla. Tocaba canciones suaves sobre las nubes, las hojas, el verano y las cosas bonitas que encontraba en el camino.

Aquel día el sol caía sobre el agua con un brillo alegre. La cigarra avanzaba despacio en su barquita, cantando una melodía ligera, mientras algunos gorriones la seguían desde las ramas más bajas.

Todo estaba en calma.

Entonces, entre los reflejos del río, vio algo rojo que daba vueltas corriente abajo.

La cigarra dejó de tocar.

Entrecerró los ojos.

No era una hoja.

No era un pétalo.

Era una mariquita.

La pequeña estaba mojada, giraba sobre el agua y movía sus patitas con todas sus fuerzas para no hundirse. La corriente la empujaba sin descanso y cada vez la alejaba un poco más.

—¡Oh, no! —exclamó la cigarra, dejando la guitarra a un lado.

Primero intentó acercarse con la barca. Después alargó un palito para ver si podía alcanzarla. Pero el agua iba demasiado rápida, y la mariquita seguía alejándose.

La cigarra miró alrededor.

Tenía que pensar deprisa.

Y entonces se le ocurrió una idea.

Se llevó las patas a la boca y lanzó una canción distinta a todas las demás. No era una canción para pasear ni para descansar. Era una canción clara, rápida y fuerte. Una canción de ayuda.

Los gorriones la oyeron enseguida.

Uno bajó desde una rama alta. Luego llegó otro. Y después tres más, revoloteando sobre el río.

—Necesito una ramita larga —dijo la cigarra—. La mariquita no puede salir sola.

Uno de los gorriones voló hasta la orilla, agarró una ramita fina con el pico y volvió sobre el agua. El viento movía un poco sus alas, pero no se desvió. La cigarra acercó la barca todo lo que pudo.

La mariquita alargó las patitas.

Resbaló una vez.

Luego otra.

La corriente tiró de ella de nuevo.

Pero la pequeña no se rindió.

Volvió a intentarlo y esta vez consiguió agarrarse a la ramita.

Muy despacio, entre el gorrión que sostenía el palito, la cigarra que acercaba la barca y el agua que parecía aflojar un poco, la mariquita fue llegando hasta el borde.

Al final cayó dentro de la barquita, empapada y temblorosa.

Durante unos segundos se quedó quieta, recuperando el aliento.

La cigarra la miró con una sonrisa tranquila.

—Ya estás a salvo.

La mariquita abrió un poco las alas. Se movió despacio por la madera de la barca y levantó la cabeza, como si quisiera asegurarse de que todo había terminado de verdad.

Los gorriones se posaron cerca, observándola en silencio.

Cuando por fin se sintió con fuerzas, la pequeña mariquita alzó el vuelo. Dio una vuelta alrededor de la barca. Luego otra. Y una más sobre la cabeza de la cigarra y de los gorriones, como si estuviera dando las gracias sin decir una sola palabra.

Después se alejó entre la luz del río, ligera y roja como un puntito alegre en el aire.

La cigarra volvió a coger su guitarra.

Miró el agua, miró a los gorriones y sonrió.

Entonces empezó a tocar una melodía nueva, más suave que la anterior y también más bonita. Era una canción sobre una barca pequeña, unos pájaros atentos y una mariquita valiente que había conseguido seguir adelante.

Los gorriones la acompañaron desde las ramas.

Y el río siguió su camino con un brillo tranquilo bajo el sol.

Tipo de cuento: cuento breve de ayuda y naturaleza

Temas: río, música, rescate, animales, ayuda, amistad

Ideal para: niños y niñas que disfrutan de historias suaves con animales, canciones y pequeños actos de ayuda

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